Guillermo Martínez tiene 37 años y es el CEO de una de las empresas más grandes de Paraguay

A los 37 años, Guillermo Martínez Blasco lidera una de las mayores empresas del país con una visión enfocada en transformación, innovación y decisiones estratégicas en un mercado cada vez más competitivo.

El 10 de febrero, Guillermo Martínez Blasco asumió la conducción de Cervepar, no solo se produjo un cambio de nombre en el organigrama. Se produjo un hito. Por primera vez, un paraguayo queda al frente de la principal cervecera del país (desde que se volvió multinacional en 2003).

Cervepar es parte de Anheuser Busch InBev (AB InBev) el mayor grupo cervecero mundial, con una capitalización de mercado que alcanzó los US$ 153,8 mil millones al 23 de febrero de 2026.

El hecho tiene una dimensión simbólica evidente, pero también una dimensión estructural: habla de la evolución del liderazgo corporativo local, de la madurez del talento paraguayo y de la capacidad de una organización global para formar ejecutivos desde adentro. 

Su nombramiento se da en un momento relevante para la industria, cuando se incorpora toda la cadena de valor —agricultura, envases, logística, comercio y empleo—. El impacto económico supera los US$ 1.200 millones al año, según proyecciones de consultoras internacionales de análisis industriales y mediciones sectoriales. 

Forbes Paraguay Guillermo Martínez Blasco Tapa 10
Forbes Paraguay Guillermo Martínez Blasco Tapa 10 / Fotografía: Guillermo Fridman

El peso fiscal no es menor: solo Cervepar aporta alrededor de US$ 48 millones anuales al fisco, posicionándose entre los mayores contribuyentes del país. Hoy el portafolio de la compañía abarca más de 20 marcas, entre locales e importadas, donde las más reconocidas son Pilsen, Skol, Bud66, Corona, Miche lob Ultra, Brahma, Stella Artois, entre otras. 

El equipo humano de la compañía, en sus diferentes sociedades, está compuesto por más de 1.300 empleados de manera directa que pueden llegar a impactar en 50.000 personas en toda la cadena de valor. En ese contexto, el nuevo Gerente General conversó con FORBES PARAGUAY sobre la continuidad con impulso y la visión de largo plazo. 

EL INICIO

Su primera experiencia laboral fue en la empresa de su padre, Martínez Hermanos, dedicada a los insumos escolares. “En las vacaciones me tocaba trabajar desde el empaque, armado de pedidos, recepción de mercadería”, recordó. Permaneció allí incluso hasta su primer año de universidad. Esa fue su primera escuela de negocios, donde aprendió que el multitasking no es un concepto académico, sino una necesidad cotidiana. Que las decisiones suelen moverse verticalmente, desde lo que dice el dueño hacia abajo. 

Pero también incorporó algo más profundo: la pasión. Esa conexión con el producto y con el cliente es una marca que, años después, reivindica en la industria cervecera. Estudió Business Management and Leadership en la Universidad de Kansas, con una especialización en emprendedurismo “que después claramente no apliqué”, admitió. Integró Delta Sigma Pi, una de las fraternidades de negocios más grandes de Estados Unidos. Fue una etapa intensa, pero también marcada por el dolor. 

Durante ese período fallecieron su madre y sus dos abuelas. Al terminar la carrera, la decisión fue clara: volver a Paraguay a rodearse de su familia. 

Guillermo Martínez CEO Cervepar
Guillermo Martínez Gerente General Cervepar

Fue un punto de inflexión. Volvió con formación internacional, exposición a estructuras competitivas exigentes y la necesidad de encontrar una plataforma donde aplicar lo aprendido. Ingresó a Cervepar como Media and Research Analyst. Un cargo técnico, analítico, lejos todavía del vértigo del liderazgo. Fue una inmersión profunda en el comportamiento del consumidor y en la lógica de la inversión publicitaria. Entender cómo se construye una marca desde los datos fue su primer activo estratégico. 

Poco tiempo después, tomó una decisión que marcaría su carrera: postularse al programa de trainees de la compañía que le implicó volver a salir del país. Casi un año en Argentina, en un esquema alta mente competitivo, con miles de postulantes y pocos seleccionados. 

“Probablemente una de las mejores cosas que hice en la vida”, afirmó. 

La experiencia fue total. Desde bajar el consumo de soda cáustica en una planta gaseosa en Tucumán hasta entender el layout de góndolas en supermercados chinos en Buenos Aires. El programa le permitió, además, tener una conversación uno a uno con Carlos Brito (ex-CEO de Anheuser-Busch InBev de 2008 a 2021), uno de los CEOs más influyentes en la historia de la industria de consumo masivo. Ese contacto con el liderazgo global reforzó su ambición. A su regreso, llegó el primer gran desafío: jefe de marca de Pilsen. Tenía 24 años.

Entrar en una posición y que todos sientan que uno es muy joven fue una constante en su carrera. “Incluyendo esta”, dijo al referirse al rol de Gerente General. 

Lejos de verlo como una debilidad, lo convirtió en motor. “Entender que esa juventud representaba traer una energía distinta, ideas distintas, un pensamiento complementario”, dijo. Cuando asumió como jefe de marca en Pilsen en 2012, la marca tenía una participación pequeña, con baja relevancia en volumen. Pero el contexto país era excepcional: crecimiento récord del PIB, el envión anímico del Mundial 2010, la final de la Copa América 2011 y el Bicentenario. 

Guillermo Martínez CEO Cervepar
Guillermo Martínez Gerente General Cervepar

“La estrategia fue conectar con esa fibra. Salir del molde con acciones como grafitis en la lata. Hablarle a una generación que sentía que Paraguay estaba cambiando. Trabajar el concepto de que los jóvenes sabían lo que querían y estaban dispuestos a buscarlo”, explicó cuando recordó sus primeros trabajos. 

Se trataba de vender identidad. Hay un momento que explica parte de su recorrido. Recién llegado, sentado frente a la mesa gerencial, lanzó una pregunta que muchos pensaban pero pocos verbalizaban: “¿Por qué no hay paraguayos en esta posición?” Esa frase, casi espontánea, se transformó en un norte de carrera. No como una revancha, sino como un objetivo profesional. 

Si no había paraguayos, había que formarlos. Y quería ser uno de ellos. Desde entonces, complementó su perfil de marketing con experiencia comercial y de ventas. Se capacitó en transformación tecnológica con la plataforma BEES (soporte digital de e-commerce), orientada a servicio al cliente. Participó en Tada, enfocada en el consumidor final.

Sumó experiencia internacional: Bolivia, donde la compañía es líder; Chile, donde debió aprender la lógica del challenger, del segundo que pelea por ganar espacio frente a un competidor fuerte. Dos años y medio antes de su nombramiento ya había conversado con su líder sobre que este sería su próximo paso. En 2025, una reestructuración, la fusión de la unidad Andina (Bolivia, Paraguay y Chile) y la de Río de la Plata (Argentina y Uruguay) volvió a poner su Plan sobre la mesa. “Mi vínculo con Cervepar y con Paraguay es profundo”, sostuvo. 

Creció profesionalmente dentro de la compañía

Estar al frente tiene un valor personal enorme. Cuando le ofrecieron el cargo, lo primero que se activó fue su lado creativo. Ideas para potenciar la empresa. El camino que enfrentará Martínez Blasco no será sencillo, en el informe del 2026, Gallup la consultora internacional revela que el porcentaje de adultos estadounidenses que dicen consumir alcohol ha caído al 54%, el más bajo en casi 90 años, pero los número locales distan de la situación internacional. “Paraguay es una excepción: aquí la categoría aún crece”, explicó Martínez Blasco.

Paraguay es un país cervecero. De cada 10 personas que consumen alcohol, casi 7 consumen cerveza, vemos que la categoría sigue creciendo, con mucho dinamismo y muy vinculada a la cultura y a los momentos de encuentro”, resaltó el Gerente General. 

Guillermo Martínez CEO Cervepar
Guillermo Martínez CEO Cervepar

Pero reconoció nuevas demandas cómo ser la búsqueda de vida balanceada, alternativas distintas como las diferentes tendencias y gustos de los consumido res como tener cerveza con y sin alcohol. La respuesta es el portafolio. El consumo per cápita de cerveza al año es de 75 litros en Paraguay según la consultora CCR Paraguay. Siendo este uno de los más altos de toda la región. 

Este año las ventas de la empresa se verán beneficiadas por el regreso de la albirroja al mundial; además, manejan dos marcas vinculadas directamente a la competición, Michelob Ultra como marca oficial del Mundial y Pilsen, que es la cerveza oficial de la Albirroja. 

La barrera de entrada es baja

Nuevos competidores pueden aparecer con relativa facilidad. Pero la barrera real, sostuvo, es intangible: el valor de marca y la conexión emocional con el consumidor paraguayo. 

“Construir marcas es sinónimo de calidad y orgullo”, es la mejor defensa según el Gerente General. En esta nueva etapa, define tres prioridades claras. La primera: sostener y fortalecer un liderazgo consistente en el tiempo. Que las marcas sigan creciendo y posicionándose con solidez. 

La segunda: innovación y transformación con propósito. Competitividad construida junto a proveedores, socios y clientes. Elevar estándares, generar eficiencia, crear valor de largo plazo. 

Para Martínez Blasco, la diferenciación y el crecimiento en la industria se da a través de la inversión en infraestructura tecnológica. 

En sus palabras “en los últimos años Cervepar invirtió más de US$ 150 millones en infraestructura, tecnología e innovación, y nos gustaría seguir en la misma senda para los próximos años. El último gran hito fue la inversión de más de US$ 40 millones en la ampliación de nuestra fábrica paraguaya de vidrios”. 

En paralelo afirma que seguirán apostando a la plata forma BEES, dónde ya han podido digitalizar el proceso de venta con más de 43.000 puntos en todo el país. 

Guillermo Martínez Blasco cierra la entrevista con una idea clara, Cervepar como industria tiene más de 110 años, “yo tengo la mirada puesta en los próximos 100”.

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